La extorsión en México alcanzó su nivel más alto en 11 años y es el único delito que muestra incremento respecto al resto de los ilícitos en el país, denunció la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Basado en cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y junio de 2026 se registraron 6,562 víctimas, lo que representa un incremento de 9.17% respecto al mismo periodo del año anterior (551 víctimas más).
"Esta es la cifra más elevada reportada para un primer semestre desde 2015", reprobó el organismo empresarial que encabeza Juan José Sierra.
Mientras los principales delitos de impacto social muestran tendencias a la baja, la extorsión se mantiene como el único delito al alza en México, que afecta a 19 entidades federativas, y en 12 de ellas se registraron los máximos históricos de víctimas para un primer semestre en los últimos 11 años.
Datos del INEGI advierten que el 97% de los casos de extorsión no se denuncia ni se registra, lo que genera una "cifra negra" que enmascara el impacto real en familias y unidades económicas.
Aunque aquellos que sí denunciaron muestran variaciones anuales drásticas en el número de víctimas, entre el primer semestre de 2025 y el de 2026 se registraron en: Chihuahua, con aumento de 2,325% (al pasar de 4 a 97 víctimas); seguido de Zacatecas, con 551.4% (de 35 a 228 víctimas); además de Yucatán, con 400% (de 1 a 5 víctimas); y Tabasco, con 184.2% (de 82 a 233 víctimas).
Al medir el impacto por la tasa de víctimas por cada 100,000 habitantes, los estados con mayores niveles son Morelos (18.8), Querétaro (15.5), Zacatecas (13.2), Ciudad de México (12.7) y Baja California Sur (12.4).
A nivel local, la concentración territorial del delito es severa: la mitad de los 20 municipios con las tasas más altas del país pertenecen a solo dos entidades: Guanajuato (5 municipios) y la Ciudad de México (5 alcaldías). El municipio con la tasa más alta a nivel nacional es Cuautla, Morelos, con 61.1 víctimas por cada 100,000 habitantes.
La gravedad del repunte de la extorsión contrasta con el comportamiento de los demás delitos evaluados en el mismo semestre de 2026, los cuales registraron reducciones significativas. Tal es el caso del homicidio doloso, que disminuyó 30.1%; asesinato, que se redujo 29.6%; secuestro, que cayó 25.3%; el robo a transportista, que se redujo 19.4%; y el robo de autos, 16.9%. También el feminicidio disminuyó 10.7% y el robo a negocio, 7.3%.
Ante este diagnóstico, Coparmex urgió a las autoridades de los tres niveles de gobierno a pasar del mero reconocimiento de la crisis a la implementación efectiva de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión.